¿Debo crear una página en Facebook para mi empresa? ¿Quién debería gestionarla?

En estos últimos años, hemos observado cómo las redes sociales revolucionaban el panorama comunicativo. La más popular y utilizada actualmente es Facebook, que cuenta con un número aproximado de 1.550 millones de usuarios. Sin embargo, esta red social no se ha limitado a ofrecer mejoras para la comunicación interpersonal, pues sus ventajas pueden aplicarse también al ámbito de las empresas. Lo que precisamente comentaremos a continuación, son algunas de las facilidades que Facebook nos ofrece a nivel empresarial.

Es importante destacar el hecho de que te da la oportunidad de crear una página de forma gratuita, en la que anunciarte y compartir las novedades de tu empresa. Casi estamos hablando de publicidad sin coste, lo que a todas luces supone una gran ventaja. La creación de este tipo de páginas permite además una comunicación directa con el cliente, que puede publicar todo tipo de opiniones y comentarios en ella. De esta manera, gestionar la reputación de tu empresa puede convertirse en una tarea más sencilla de lo habitual, si pensamos en lo positivo que puede llegar a ser ofrecer a tus clientes un lugar en el que puedan realizar peticiones, sugerencias o quejas. En el caso de las quejas, pueden incluso ser atendidas a través de este tipo de páginas.

Permite también la publicación de enlaces web, lo que puedes utilizar para mejorar el tráfico de la web de tu empresa, haciéndola visible para un número más amplio de personas. Si de otro modo, deseas realizar campañas de publicidad, ya sean descuentos, eventos, etc, puedes compartir en la página de Facebook los requisitos de participación, lo que llevará a ampliar el número de participantes de forma considerable. Sobre todo, debes tener en cuenta que una página de Facebook es un espacio abierto, accesible también para aquellos que no posean un perfil en la red social.

Dejando un poco de lado las ventajas de crear una página para tu empresa, hay que comentar algunos detalles acerca de lo que supone la gestión de la misma, que recae en la figura del Community Manager. Hemos mencionado conceptos como «publicidad», «comunicación directa con el cliente», «gestión de la reputación» y un largo etcétera. Es importantísimo tener en cuenta que aquella persona que se deje al frente de una página de empresa, se convierte, a ojos de los usuarios, en la imagen de la misma. Por este motivo, no cualquier persona es apta para esta tarea por el simple hecho de conocer el funcionamiento de la empresa en cuestión. Al contrario, un Community Manager debe hacer mucho más que conocer el funcionamiento de la empresa. Debe tener talante para tratar con los clientes y contestar a las quejas y peticiones, pericia para saber qué contenido funcionará y cuál no, y mucha profesionalidad, pues no actuará por sí mismo sino en nombre de la empresa que representa.

Tras todo esto, cabe preguntarnos si merece o no la pena recurrir a un profesional para convertirlo en la voz e imagen de tu empresa. Pensadlo.